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Boletin 34. Noviembre 26, 2020

Eternas gracias, eterno Diego

por Sandra Farias y Rodrigo Briones

¿De dónde viene? De Argentina, contestaba, y entonces siempre me decían:

Ah! Maradona…

 

Argentina siempre fue y seguirá siendo Maradona. Se fue un grande, el mejor futbolista de todos los tiempos. No hubo en nuestro tiempo otro igual. Tras una operación por un edema cerebral, su corazón le flaqueó en su casa en Tigre y se nos fue. Había cumplido los 60 hacía tres semanas. Pensamos que este día nunca iba a llegar. Era un mito, no había palabras para muchos cuando supieron la noticia. Imagino las calles de Argentina en silencio, las de Nápoles en shock, con velas y llantos en las calles, en Brasil, homenajes también de su colega y rival, Pelé y, en Inglaterra, una que otra sonrisa, por el “gol de la mano de Dios”.

 

Argentina ingresó en una pandemia de tristeza. Las radios argentinas todas sólo hablaron de Maradona. El presidente Alberto Fernández fue el primero en comentar de su muerte. Hizo bien, porque alguien le tenía que poner palabras al silencio que sumergió a todos al conocerse la noticia. Su intensidad en la vida hizo imprimir miles de tapas en diarios de todo el mundo. Su muerte también ocurre en un contexto histórico, el aniversario de la muerte del líder cubano, Fidel Castro del 25 de noviembre del 2016.

 

“Nos llevaste a lo más alto del mundo, nos diste sólo alegrías”, declaró el presidente Fernández, amigo personal del Diego, al decretar 3 días de duelo nacional. “Nos hiciste inmensamente felices. Fuiste el más grande de todos. Gracias por haber existido, Diego. Te vamos a extrañar toda la vida.”

 

Evo Morales fue otro de los presidentes que se sumaron a la noticia: “Con un dolor en el alma me he enterado de la muerte de mi hermano, Diego Armando Maradona. Una persona que sentía y luchaba por los humildes, el mejor jugador de fútbol del mundo”.

Cristina Fernández de Kirchner: “Mucha tristeza... Mucha. Se fue un grande. Hasta siempre Diego, te queremos mucho. Enorme abrazo a sus familiares y seres queridos”.

“Espero que podamos jugar juntos a la pelota en el cielo”, dijo Pelé, el ídolo del futbol brasilero.

 

Controversial y polémico, la “Tota”, su mamá, lo describió como un niño rebelde y cariñoso. Había nacido en Villa Fiorito, una ciudad humilde del Gran Buenos Aires. Consistente con sus raíces sociales, Diego siempre defendió la causa de los pobres y en el fútbol dio mucho de sí para los jugadores y equipos de menores recursos. A Diego no le costaba decir lo que pensaba y sus posiciones políticas lo llevaron a ser tristemente castigado. Un revolucionario de su tiempo en la cancha y ante los poderosos del fútbol mundial, que lo castigaron injustamente. Admiraba al Che, a quien llevaba tatuado en sus dos brazos y consideró un padre a Fidel Castro. En Cuba, fue atendido de sus múltiples dolencias por las adicciones, el sobrepeso, entre otros problemas médicos. Los medios siempre lo adoraron, pero también lo persiguieron por sus elecciones de vida. No podía tener una vida normal, lo seguían a todas partes y en cualquier parte del mundo. Murió como vivió, perseguido por fotógrafos, admirado como una leyenda, no sólo por todos los amantes del fútbol sino por todos aquellos que aprendimos a amar el futbol viéndole jugar como nadie lo supo hacer. Cuando un amigo argentino en Toronto supo la noticia me dijo: “Tengo una tristeza enorme, es como si se hubiera muerto un familiar mío…

 

Ovación en el mundo

 

Desde Brasil, el diario O Globo tituló: "Diego Maradona, genio del fútbol, muere a los 60 años". En su bajada, destaca que fue "uno de los mejores jugadores de todos los tiempos".

 

Desde Italia: "Nápoles llora, Maradona ha muerto", publicó el diario italiano La Repubblica, que además publicó distintas notas sobre la carrera del diez, mientras que La Stampa habló del "pibe de oro".

 

Por su parte, el medio británico BBC News habló de la muerte de "una leyenda del fútbol" y Mail Online recordó que "el gol de 'Mano de Dios' destruyó los sueños de Inglaterra en la Copa del Mundo de 1986". El diario británico Mirror publicó "la infame mano de Dios".

 

Por último, el medio de origen alemán Deutsche Welle publicó "de luto por la estrella del fútbol Diego Maradona", y el diario estadounidense The New York Times lo recordó como "uno de los mejores jugadores del fútbol".

 

La pelota no se mancha

 

Diego Armando Maradona Franco nació en Lanús Oeste, Lanús en la provincia de Buenos Aires el 30 de octubre de 1960 y falleció en Dique Luján, Tigre, Buenos Aires el 25 de noviembre de 2020. Fue futbolista y entrenador argentino. Se desempeñó como delantero o mediocampista ofensivo. Su debut en la Primera División argentina se produjo el 20 de octubre de 1976, a diez días de cumplir los 16 años de edad, por un partido del Campeonato Nacional en su equipo Argentinos Juniors. Jugando con la camiseta de Argentinos Juniors, se consagró el máximo goleador de los torneos Metropolitano 1978, Metropolitano y Nacional 1979, Metropolitano y Nacional 1980.

 

En 1981, jugando para Boca Juniors, obtiene su único campeonato en el futbol argentino, habiendo jugado 40 partidos y convirtiendo 28 goles. Entre 1982 y 193 brilló en el futbol español obteniendo dos títulos.

 

Es reconocido por varios especialistas exfutbolistas y aficionados  internacionales como el «mejor futbolista de la historia». Asimismo, ha sido catalogado por algunos medios como el “mejor jugador en la historia de la Copa Mundial”, en la cual fue el «mejor jugador» en 1986,  elegido por la FIFA como el “mejor futbolista popular del siglo XX”.

 

Durante su carrera, fue campeón del mundo con Argentina en 1986, subcampeón en 1990 y campeón del Mundial Juvenil en 1979, además de obtener la Copa Artemio Franchi de 1993, precursora de la Copa FIFA Confederaciones. Disputó su último partido con la Albiceleste el 25 de junio de 1994 contra Nigeria, en el Mundial de ese año, donde fue suspendido por dopaje. Con Napoli, ganó una Copa de la UEFA y los dos scudettos que posee la institución, y marcó un “gol imposible” en 1985. Fue un tiro libre a una distancia muy cerca del arco que Maradona le pegó de chanfle, generando un efecto imposible de anticipar.

 

Tiene el récord de ser el jugador que cinco veces fue máximo goleador de campeonato de Argentina. El Gol del Siglo, marcado contra los ingleses en el Mundial de 1986 es señalado por una votación de la FIFA como el mejor en la historia de los mundiales del siglo XX y, en el cuarto puesto, figura uno de sus goles contra Bélgica, del mismo mundial.

 

Al promediar el Mundial 1994 Maradona dijo "me cortaron las piernas". Fue después del partido contra Nigeria en Boston, que fue el último disputado por Diego para la Selección Argentina, jugando un total de 91 encuentros y convirtiendo 34 goles. Tras ese partido fue sorteado para el control antidopaje, saliendo de la cancha de la mano de una mujer vestida de enfermera. Encontraron cinco substancias prohibidas de la familia de la efedrina. Paradójicamente, la WADA (World Anti-Doping Agency) que comenzó a funcionar oficialmente en 1999, arribó a la conclusión que la cantidad ingerida no alcanzaba para ser considerado dopaje. El de Maradona fue el primer caso que estudió esta agencia para evaluar los cambios futuros en los reglamentos, pues llamaba la atención la cantidad de pseudoefedrina y sus derivados encontrada en su orina. Según fuentes posteriores, el positivo por el que se suspendió a Maradona no hubiera sido catalogado como tal en las décadas posteriores con los nuevos baremos utilizados.

 

El 8 de septiembre de 1995 Maradona fundó en París el Sindicato Mundial de Futbolistas, junto a otros renombrados futbolistas.

 

El 25 de octubre de 1997, en el partido que Boca Juniors derrotó como visitante a River Plate por 2:1. Ëste sería su último partido oficial, ya que anunció su retiro del fútbol profesional el mismo día de su cumpleaños número 37, el 30 de octubre.

 

Inspiró la Iglesia Maradoniana, fue conductor televisivo, vicepresidente de la Comisión de Fútbol de Boca Juniors. Fue presidente honorario del Club Dinamo Brest de Biolorusia. Asimismo, fue protagonista de gran cantidad de documentales y películas de ficción.

 

Su figura ha sido motivo de las más variadas referencias en la cultura popular argentina y napolitana.

 

Luego de haber jugado un total de 724 partidos y haber convertido 358 goles el 10 de noviembre de 2001, en La Bombonera, en un partido entre la Selección Argentina y un combinado de estrellas jugó su partido final, de despedida del futbol. El equipo argentino, conducido por Marcelo Bielsa, contaba con la presencia de jugadores como Roberto Ayala, Juan Sebastián Verón, Javier Zanetti y Pablo Aimar. El combinado de estrellas, dirigido por Alfio Basile, estaba integrado por jugadores de la talla de Enzo Francescoli, Éric Cantona, Davor Šuker, Juan Román Riquelme, Carlos Valderrama, Hristo Stoichkov, Nolberto Solano y René Higuita, entre otros. Tras el partido, Maradona brindó un discurso, aceptando errores, en el que pronunció una de sus recordadas frases: «yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha».