China y Estados Unidos llegaron nuevamente a Marte, con sus robots exploradores de última generación, pero aquí en la tierra los millones de habitantes de Texas no tienen luz ni agua potable, tras una inédita tormenta de nieve. Mientras tanto, en Canadá las nevadas no son un problema distinto de otros inviernos y las ardillas continúan jugueteando en los parques.
La novedad aquí son las entregas de dosis de la vacuna COVID-19 de los dos fabricantes aprobados, Pfizer-BioNTech y Moderna que están nuevamente en camino luego de semanas de envíos en cuenta gotas.
Al menos una buena noticia. Dany Fortin, el comandante militar que lidera la logística de vacunas en Canadá dijo que 403,650 dosis de la vacuna Pfizer llegaron a Canadá esta semana. Esa es la entrega más grande desde que comenzaron los envíos en diciembre. Ambas compañías han vendido a Canadá un total de seis millones de dosis, cuatro millones de Pfizer y dos millones de Moderna.
La trampa del virus
En estos 14 meses de existencia oficial del coronavirus SARS-CoV-2 en el mundo, el virus ha ido adquiriendo mutaciones aleatorias desde que saltó de los animales a los humanos. Durante el proceso de copia es frecuente que aparezcan cambios en alguno de los aminoácidos que componen las proteínas del virus. Como consecuencia, la estructura tridimensional de estas macromoléculas se puede ver alterada, y con ella las propiedades del virus. Cuando estas variantes se instalan, el ciclo de contagios vuelve y con un mayor nivel de propagación. Esto es lo que llamamos las olas de la pandemia.
Es por ello que, del episodio de la carrera de aprobación de las vacunas durante el 2020, ahora entramos en la competencia por la efectividad contra las variantes del virus original. Países latinoamericanos como Brasil, Chile y Perú ya han comenzado sus campañas masivas con la vacuna Coronavac, del laboratorio chino Sinovac. Ahora se supo que esta vacuna, que además no requiere un almacenamiento tan caro, sería eficaz contra las variantes británica y sudafricana. El riesgo persiste eso sí con la variante de Manaos, sobre la cual aún no se conocen resultados de la efectividad.
Con respecto a la efectividad de las vacunas de Pfizer y Moderna contra las variantes, dado que aún no existe un punto de referencia establecido para determinar qué nivel de anticuerpos es necesario para proteger contra el virus, no está claro si una reducción de efectividad hará que la vacuna sea ineficaz contra la variante que se está propagando.
La lección de Manaos
Los fabricantes de vacunas continúan luchando por alcanzar al virus, que parece más astuto que nunca como veíamos, al cambiar de ropaje y de estrategias de sobrevivencia. Ahora la mirada de los epidemiólogos fue a Manaos, la Amazonia de Brasil. Allí se comprobó la existencia de una variante mucho más contagiosa, cuando se creía que, dada la gran cantidad de personas enfermas en la primera y segunda ola, se había logrado la inmunidad de rebaño. Pero el genotipo del virus mutó y comenzaron a crecer nuevamente los casos a partir de diciembre.
La preocupación de la comunidad científica se acrecienta porque la fabricación y distribución de vacunas no da abasto para contener las mutaciones y nuevas variantes. Esta sensación, casi de escalofrío, fue la que recorrió por toda la espina de los médicos en Canadá que saben lo que se nos puede venir.
Pero la esperanza no se pierde, dice un experto, con alguna evidencia que indica que la mayoría de las principales vacunas deberían ser algo efectivas contra las nuevas cepas.
"Desde el punto de vista de terminar enfermo con COVID-19, (la efectividad de) AstraZeneca aún no está clara en Sudáfrica, pero el resto de las vacunas, probablemente lo mantendrán fuera del hospital y evitará la muerte, después de que la vacuna haya hecho efecto", dijo el Dr. Zain Chagla, médico de enfermedades infecciosas en St Joseph's Healthcare y profesor asociado en la Universidad McMaster en entrevista con Toronto Star.
Uñas en la pizarra
Esta semana el gobierno de Ontario presentó su nuevo presupuesto y con esto la promesa de bajar los impuestos a la propiedad al 94% por ciento de los comerciantes, lo cual significará una caída en los ingresos de $ 450 millones.
El Premier Doug Ford defendió la decisión, pese a las críticas y de paso retrucó la reacción de la líder opositora del NDP Andrea Horwarth con el comentario: ¨es como escuchar uñas en una pizarra¨.
La oposición cuestionó la medida, al tiempo que le urgió a Ford escuchar a médicos y profesores que reclaman precisamente ahora más restricciones, ante la amenaza de nuevos brotes causados por estas nuevas variantes.
La administración de restricciones de salud ha pasado a ser día tras día una papa tan caliente que nadie quiere tocarla, mientras las autoridades de salud se debaten tratando de hacer entender a las autoridades políticas de los gobiernos provinciales, presionadas por sus tax payers o quienes reclaman una reapertura anticipada, de la mala idea de flexibilizar antes de vacunar.
Según los especialistas del Covid-19 en Ontario hacen falta que unos 10 millones estén vacunados para alcanzar parcial inmunidad de rebaño que permita un descenso de casos a una cifra manejable por el sistema de salud.
Las provincias marítimas afectadas por la variante del Reino Unido han comenzado a ver el exponencial incremento de casos en la última semana, pese a que había sido una de las provincias que menos brotes de contagios tuvo en la primera ola, lo cual es visto ahora como una alarma para el resto de las provincias.
Por el momento, Ford está ocupado en traer nuevos negocios a la provincia de la mano de corporaciones como 7-Eleven, con el interés de poder vender cerveza y vino en 61 tiendas de Toronto y el GTA. Para ello viajó secretamente a Estados Unidos hace pocos días en una gira de negocios. No se sabe si permaneció o no en cuarentena tras el viaje.
Mitos y mentiras
Ante la incertidumbre de cuando finalmente llegará la vacuna al brazo propiamente dicho, el escepticismo también ha ganado la calle. Así vemos y escuchamos videos y comentarios -incluso de supuestos médicos de otros países y en lenguas más entendibles por los inmigrantes– que cuestionan hasta la misma existencia del virus. Esto es muy riesgoso porque la gente comienza a dudar del virus y de la vacunación en el país donde vive, y de los riesgos persistentes, haciendo poco caso de las instrucciones de continuar ejercitando la distancia física.
También se han propagado varios mitos respecto de las vacunas de nueva tecnología que se están adquiriendo para toda la población de Canadá. La infertilidad, la inoculación con un microchip o la confusión entre ARN y ADN son algunas de estas falsas teorías que circulan tan rápido como el virus e incrementan la desconfianza en los sistemas de salud, amenazando con arruinar la vía de salida de una pandemia que se extendería durante buena parte de este año.
Pasaporte sanitario
De mantenerse la desconfianza en las vacunas, se corre el riesgo de que los brotes más esporádicos sean frecuentes y las variantes puedan seguir apareciendo en cualquier lugar. Para asegurar que las vacunaciones sean exitosas, el siguiente tema en la agenda de los países sería posiblemente un pasaporte de vacunación para los ciudadanos, algo que ya está en marcha en Suecia y Dinamarca.
Acaparamiento de vacunas
Al igual que Canadá, México con sus 126 millones de habitantes sufrió la interrupción de las partidas de Pfizer. Su presidente AMLO denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU el acaparamiento de vacunas de los países desarrollados, acusando directamente a Estados Unidos. México ha optado por un despliegue diplomático y así poder diversificar su portafolio de vacunas ante los imprevistos que tengan las farmacéuticas ahora y en el futuro.
Vacunagate
Tras la muerte de más de 300 médicos y de 90 mil habitantes en Perú durante la pandemia, y de una persistente falta de oxígeno para los pacientes, ahora para colmo de males, se destapó un escándalo por el uso de privilegios: políticos y algunas personas influyentes en las áreas de salud y de la iglesia usaron en secreto una partida de las primeras dosis de la vacuna. El vacunagate, como se ha denominado a la noticia en los medios peruanos, acompaña por estos días un doloroso sentimiento de hartazgo, ya crónico en su población.