El COVID-19 eventualmente desaparecerá, pero ¿qué pasa si las heridas que ha causado no sanan? Más de 19 meses de pandemia viral han inspirado una pandemia de rabia (1)
El sistema de pasaporte de la vacuna COVID-19 entró en vigor esta semana en Ontario, lo que requiere que las personas muestren un comprobante de vacunación para ingresar a miles de lugares no esenciales en toda la provincia (1).
La cuarta ola de coronavirus no sólo es la ola de la variante Delta. Es la ola de quienes no están vacunados. Son en su gran mayoría estas personas quienes están sufriendo en hospitales o necesitando en mayor medida las camas de terapia intensiva.
Mitos, como el temor a ser conejillos de indias, la propia fe, el descreimiento de que se puedan crear vacunas efectivas en tan poco tiempo, la defensa de los derechos individuales, las barreras sistémicas o simplemente el miedo a la inyección han sido algunos de los factores que mantienen a un 10 por ciento de la población Hispana de Ontario sin vacunarse.
El sábado 11 de septiembre pasado escuchando radio, cuando el mundo se encontraba recordando una fecha “que cambió el mundo,” la emisora pasaba la canción Get Together -Juntémonos- (1). Esto me trajo recuerdos desde los inicios de mi llegada a Canadá a principios de los 70. La presente situación con la pandemia y la gente y la teoría y práctica de consejero se entrelazan con la vida en la burbuja social/comunitaria.
En Toronto se estima que hay más de 10,000 personas sin hogar. Una cifra que prácticamente se ha duplicado en los últimos años. Los costos de alquiler han aumentado drásticamente en los últimos 10 años y la falta de viviendas asequibles ha crecido a cifras récord.
Leí dos veces el anticipo en mi teléfono. Necesito verificar: “La directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, llegó a un acuerdo con los fiscales estadounidenses para poner fin al caso de fraude bancario en su contra, dijeron ...